Mi recuperación del aumento de pecho con técnica Preservé: cronología completa semana a semana (y lo que nadie me contó)
Cuando decidí hacerme un aumento de pecho, una de las cosas que más buscaba era información sobre la recuperación.
Pasé meses leyendo artículos y viendo vídeos en YouTube, pero siempre encontraba dos tipos de experiencias completamente opuestas: personas que aseguraban estar perfectas dos días después de la operación y otras que describían una recuperación muy dura y dolorosa.
Por eso he querido compartir mi experiencia real.
El 1 de julio de 2026 me sometí a un aumento de pecho con la técnica Preservé en Londres, utilizando implantes Motiva Round de 380 cc, y en este artículo voy a contar exactamente cómo fue mi recuperación día a día, qué me sorprendió, qué fue más difícil de lo esperado y qué resultó mucho más fácil de lo que imaginaba.
Como sabéis si habéis leído otros de mis posts o vídeos en redes sociales, mi aumento de pecho no lo hice con la técnica tradicional de bajo o sobre músculo sino con un nuevo tipo de operación, llamado Preservé, a través del que el implante se introduce en el pecho a nivel más superficial y se introduce a través de una especie de embudo. El resultado es que el tejido del pecho se disrumpe mucho menos y la paciente (yo en este caso) puede estar despierta durante la operación porque no se necesita anestesia general.
Espero que mi experiencia pueda ayudar a otras mujeres que están investigando sobre un aumento de pecho.
Antes de la operación: por qué llegué tan tranquila
Creo que mi experiencia empezó mucho antes del día de la cirugía.
Comencé a investigar sobre aumentos de pecho durante el verano de 2025. Durante casi un año dediqué muchísimo tiempo a leer, comparar técnicas, ver vídeos de otras pacientes y entender exactamente en qué consistía la intervención.
En diciembre tomé la decisión definitiva de operarme y, a partir de enero, empecé a visitar clínicas.
Vivo en Cambridge (Reino Unido), aunque mi familia está en España, así que valoré operarme en ambos países. Finalmente decidí hacerlo en Londres tras realizar tres consultas con clínicas diferentes.
Dos me ofrecían un aumento de pecho tradicional y solamente una trabajaba con la técnica Preservé.
Elegí iQonic Aesthetics, en Harley Street, una de las pocas clínicas del Reino Unido que ofrece actualmente esta técnica, con el cirujano Ali Arnaout.
Una de las razones que más influyó en mi decisión fue que Preservé utiliza anestesia local con sedación en lugar de anestesia general, algo que personalmente me daba mucho más respeto que la propia operación.
Cuando llegó el día de la cirugía no sentía miedo.
Sentía ilusión.
Y creo que haber dedicado tantos meses a informarme tuvo mucho que ver con esa tranquilidad y sobre todo el saber que no iba a pasar por la anestesia general.
La noche antes de la cirugía
Como la operación era por la mañana, decidimos viajar a Londres la tarde anterior.
Dormimos cerca de Harley Street para evitar madrugar demasiado y llegar con prisas al hospital.
Aunque vivo en Cambridge, a menos de una hora de Londres, prefiero recomendar esto a cualquiera que vaya a operarse allí.
Llegar descansada hizo que todo el proceso fuera muchísimo más relajado.
Día 1: la cirugía y las primeras horas
Mi cita en la clínica the A Lounge fue a las 10am, la cirugía fue a las 11 am y duró aproximadamente 40 minutos.
Recibí anestesia local junto con sedación. Recuerdo entrar al quirófano escuchando música y la siguiente imagen que tengo es despertarme cuando todo había terminado.
Fue una experiencia muchísimo menos dramática de lo que había imaginado.
Poco después ya estaba en la habitación de recuperación tomando un café y un sándwich.

Ese mismo mediodía volví a Cambridge.
Y aquí llegó la primera sorpresa.
Esperaba pasar el resto del día tumbada en la cama, pero ocurrió justo lo contrario.
Esa misma tarde di un paseo bastante largo porque caminar me resultaba cómodo.
Lo único que realmente tenía limitado era levantar los brazos.
Lo más incómodo era incorporarme desde la cama o el sofá.
La hinchazón: lo que nadie me había contado
Todo el mundo habla de la inflamación del pecho.
Pero casi nadie menciona que también puede hincharse el abdomen.
En mi caso fue algo bastante evidente durante los primeros días, lo cual se debe al estreñimiento debido a la medicación.
Hay uno que crea especialmente problemas digestivos y es la codeína. Yo evité tomarla por ese motivo y la verdad es que no me hizo falta.
Personalmente me ayudó mucho caminar varias veces al día, beber mucha agua y priorizar alimentos ricos en fibra como arroz integral, trigo sarraceno o cebada en lugar de harinas refinadas.
También bebí infusiones de cúrcuma. No saben muy bien pero ayudan bastante.
Son pequeños detalles que me hubiera gustado conocer antes de operarme.
Día 3: el momento más incómodo
Curiosamente, el peor momento de toda la recuperación no fue por dolor.
Fue por los medicamentos.
Los medicamentos que me recetaron fueron los siguientes, todos tres veces al día:
- 2 ibuprofenos
- 2 paracetamoles
- 1 antibiótico
- 1 comprimido de codeína
Yo seguí la recomendación excepto por la codeína, y en la noche del tercer día, justo después de la toma de las 10pm, antes de irme a dormir, empecé a vomitar. No podía ni aguantar un sorbo de agua.
Al principio entré en pánico y llamé a urgencias, pero me dijeron que intentara beber agua poco a poco, dejar la medicación e ir a la farmacia al dia siguiente.
Los analgésicos eran demasiado fuertes para mí y en la tercera noche, terminé pasando la noche vomitando, así que decidí dejar la medicación y pensé que entonces aparecería el dolor.
Pero ocurrió algo que todavía hoy me sorprende.¡No tuve dolor!
Simplemente notaba presión y limitación de movimiento.
Ese mismo día había hecho una caminata de unos 7,5 kilómetros por el bosque porque físicamente me encontraba bastante bien.
Semana 1: vuelves a sentirte tú misma
Una semana después tuve la primera revisión con la enfermera mediante videollamada.
Me explicó cómo cambiar el adhesivo de las suturas y confirmó que la recuperación iba perfectamente.
Ese mismo día recibí autorización para volver a conducir.
También pude ducharme completamente por primera vez, incluido el pelo.
En cuanto al trabajo, la recuperación fue lo suficientemente buena como para reincorporarme a mi empleo de oficina trabajando desde casa.
La movilidad era casi completa y ya podía hacer prácticamente una vida normal.
Lo más difícil de toda la recuperación
Si tuviera que elegir una sola cosa, no sería el dolor.
Sería dormir.
Yo siempre he dormido de lado.
Tener que pasar varias semanas durmiendo boca arriba me resultó muchísimo más incómodo de lo que esperaba.
Durante los primeros días necesitaba varios cojines alrededor del cuerpo y una almohada en forma de U para evitar girarme mientras dormía.
Parece un detalle pequeño, pero para mí fue probablemente la parte más difícil de toda la recuperación.
Semana 2: recuperación al 95 %
Cuando escribo este artículo han pasado aproximadamente dos semanas desde la operación.
Puedo conducir.
He vuelto a trabajar con normalidad.
He salido con amigos.
Hago vida prácticamente normal.
Diría que estoy recuperada en un 95 %.
Todavía sigo utilizando el sujetador postoperatorio las 24 horas del día y debo evitar cualquier ejercicio intenso de tren superior hasta cumplir las seis semanas, pero fuera de esas limitaciones me encuentro perfectamente.
El pecho sigue cambiando cada semana, por lo que todavía no puedo valorar el resultado definitivo.
¿Qué me queda por delante?
Durante las próximas semanas todavía tendré algunas restricciones.
Hasta la semana 6 seguiré utilizando el sujetador postoperatorio y evitando ejercicios de impacto con el tren superior.
A partir de ese momento podré volver al gimnasio, nadar, utilizar otros sujetadores y retomar completamente mi rutina.
Mi siguiente revisión presencial será en Londres a finales de agosto.
Después viajaré a España y, si todo continúa igual de bien, también realizaré un viaje de larga distancia a Tailandia en septiembre.
Lo que nadie me contó sobre un aumento de pecho
Después de vivir la experiencia, estas son las cosas que más me sorprendieron:
- La recuperación fue mucho más sencilla de lo que esperaba.
- La inflamación abdominal existe y casi nadie habla de ella.
- Dormir boca arriba fue mucho más difícil que la propia cirugía.
- Caminar desde el primer día me ayudó muchísimo.
- El miedo antes de operarme fue mucho menor gracias a haber investigado durante tantos meses.
- El resultado cambia semana a semana, así que es importante tener paciencia.
Mi conclusión después de dos semanas
Si estás pensando en hacerte un aumento de pecho y has llegado hasta aquí buscando experiencias reales, espero que este artículo te haya servido.
Cada recuperación es diferente y mi experiencia no tiene por qué ser igual a la de otra persona, pero creo que compartir el proceso con total transparencia puede ayudar a tener expectativas mucho más realistas.
Seguiré actualizando este artículo con mi evolución al primer mes, a los tres meses y a los seis meses, cuando pueda valorar el resultado definitivo.
Si tienes cualquier duda sobre mi experiencia con la técnica Preservé, los implantes Motiva de 380 cc o la recuperación, puedes dejarme un comentario y estaré encantada de responderte.
Si queréis más información sobre esta técnica de aumento de pecho he documentado todo el proceso en los siguientes posts:
- Me operé el pecho despierta: ¿qué es la técnica Preservé de aumento de pecho?
- Mi consulta para el aumento de pecho con técnica Preservé: todo lo que hablamos
- ¿La técnica Preservé duele menos? Mi experiencia real
- Mi antes y después del aumento de pecho con técnica Preservé
- Lo que nadie te cuenta sobre la recuperación de un aumento de pecho
- Preservé vs aumento de pecho tradicional: 3 razones por las que elegí Preservé
- Mi experiencia completa con el aumento de pecho Preservé: desde la consulta hasta el resultado final
Hasta pronto, darlings.
Deliria Rose

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