Lo que nadie te cuenta sobre la operación del aumento de pecho: 7 cosas que me hubiese gustado saber antes de ponerme implantes

Lo que nadie te cuenta sobre la recuperación del aumento de pecho

Antes de hacerme el aumento de pecho pasé casi un año investigando. Vi decenas de vídeos, leí muchísimos artículos y hablé con varias clínicas.

Aun así, hubo varias cosas que nadie me contó y que solo descubrí cuando pasé por la recuperación.

Si estás pensando en operarte, espero que estos consejos te ayuden a tener expectativas más realistas.

Antes de nada quiero recordaros sobre el tipo de operación a la que me sometí. Si ya seguís mi contenido, seguramente sabréis que elegí una técnica diferente para mi aumento de pecho. En lugar de la operación tradicional, opté por Preservé, una técnica mínimamente invasiva en la que el implante se introduce a través de un dispositivo con forma de embudo y se coloca en un plano más superficial, justo debajo de la piel. 

Esto reduce considerablemente el daño a los tejidos durante la cirugía y fue una de las principales razones por las que la escogí. De hecho, una de sus particularidades es que puede realizarse sin anestesia general, por lo que yo estuve despierta durante toda la operación.

En mi caso yo me operé en la cínica IQonic Aesthetics en Londres, con el cirujano Dr Ali Arnaout, especializado en Preservé, con muy buenas críticas e incluso con apariciones en la BBC.Sin embargo, este procedimiento está ya disponible en muchos países, aunque de momento muy poquitos están capacitados para ofrecerlo. En este momento me parece que en Reino Unido hay 6 cirujanos certificados con Preservé. La empresa que patentó la técnica se llama Motiva y está basada en Costa Rica.

Una vez aclarado eso, pasamos a los siete hechos que nadie te cuenta sobre la cirugía mamaria, y esto aplica a cualquier técnica que os hagáis.

1. No solo se hincha el pecho

Todo el mundo habla de la inflamación del pecho, pero muy pocas personas mencionan que también puede hincharse el abdomen.

En mi caso fue una de las mayores sorpresas de los primeros días. Entre la cirugía, la medicación y el estreñimiento provocado por los antibióticos, la barriga estaba mucho más inflamada de lo que esperaba. Y en general, todo el cuerpo. Es como si todo mi sistema de repente quisiera retener líquidos.

Caminar varias veces al día, beber mucha agua y comer alimentos ricos en fibra me ayudó bastante. 

En mi caso contaba con el problema del estreñimiento, así que evité tomar la codeína (no la necesité en absoluto). También tomé antibióticos, lo cual empeora los síntomas, durante tres días (tuve que dejarlos porque me hicieron vomitar).

2. Lo peor no fue el dolor, sino la hipersensibilidad.

Antes de operarme pensaba que el dolor sería lo más difícil.

No fue así.

En mi caso, con la técnica Preservé, apenas tuve dolor. De hecho, dejé toda la medicación al tercer día porque me sentaba mal y no necesité volver a tomar analgésicos.

Lo realmente incómodo fueron las limitaciones de movimiento y la sensación de hipersensibilidad en el pecho. 

A día de hoy, seis semanas después, sigo casi como el primer día. La parte superior de mis pechos se siente completamente normal, pero los pezones y la parte inferior están aún hipersensibles.

Cualquier roce en el pezón me molesta y en la zona inferior del pecho noto una sensación de quemazón al tacto. Todo esto significa que tengo que llevar sujetador constantemente (tendría que llevarlo igualmente durante las seis primeras semanas) para proteger de roces.

Tengo cuatro sujetadores quirúrgicos. Tres de ellos no tienen nada de relleno y otro tiene un poco más de refuerzo, y ese es mi favorito. Como sujetador quirúrgico puedes usar cualquiera que tenga refuerzo suficientemente en los tirantes, no tenga aros y sea suficientemente alto (nada de escote). 

En mi caso, dos me los dieron en la clínica, otro lo compré en Shein y otro era un sujetador deportivo ajustable que ya tenía.

3. Dormir boca arriba puede desesperarte

Si normalmente duermes de lado, prepárate.

Para mí fue probablemente la parte más difícil de toda la recuperación.

Las primeras semanas tienes que dormir boca arriba y eso hizo que descansara bastante peor de lo habitual. A día de hoy, después de seis semanas, aún no he pasado una noche de sueño completa.

Lo que mejor me funcionó fue colocar cojines a ambos lados del cuerpo y utilizar una almohada en forma de U para evitar girarme mientras dormía.

4. Cambiarás tu forma de moverte

Durante los primeros días hay movimientos que simplemente no puedes hacer.

Levantar los brazos, incorporarte de la cama o coger peso requiere hacerlo con mucho cuidado.

No era porque doliera, sino porque quería proteger la cicatrización y seguir las indicaciones del cirujano.

Ahora bien, aparte de eso he notado que para compensar el nuevo peso (casi un kilo extra) camino más recta y con una postura más equilibrada, con lo cual es un cambio positivo, creo yo.

5. Tu ropa seguirá sirviéndote

Esta era una de mis mayores dudas.Pensaba que tendría que renovar medio armario.

La realidad es que el 95 % de mi ropa me sigue quedando igual.

Con camisetas, vestidos o jerseys el cambio es bastante discreto. Donde realmente se aprecia la diferencia es en bikinis, sujetadores y prendas con escote.

La única ropa que no me vale son algunos tops y vestidos con cero elasticidad y cierre de cremallera. Lo demás, me vale. He pasado de una 75A a (por el momento) una 75D.

6. El resultado no se ve el primer día

Una de las cosas más importantes que me hubiese gustado saber es que los implantes necesitan tiempo para asentarse.

Durante los primeros meses ocurre el conocido proceso de drop and fluff, en el que el pecho va descendiendo ligeramente y adquiriendo una forma cada vez más natural.

Por eso es importante no obsesionarse con el aspecto de las primeras semanas.

7. La parte emocional también cambia

En unos días, la emoción inicial desaparece. Dejas de ver tu pecho como una novedad y pasa a formar parte de tu identidad. Se convierte, simplemente, en tu cuerpo.

Ahí es cuando te das cuenta de una realidad que creo que merece la pena compartir: por mucho que te operes el pecho, tus inseguridades no desaparecen de la noche a la mañana. Si antes tu voz interior encontraba defectos en tu cuerpo, probablemente seguirá buscándolos. Solo que, en lugar de fijarse en el pecho, encontrará otra cosa.

Sí, te ves mejor. Yo estoy mucho más feliz con mi cuerpo y me encanta el resultado. Pero una operación no cambia automáticamente la forma en la que te hablas a ti misma ni construye tu autoestima.

Por eso, si piensas que aumentarte el pecho va a solucionar todos tus problemas de confianza, creo que es importante tener expectativas realistas. La cirugía puede ayudarte a sentirte más cómoda con una parte de tu cuerpo, pero el trabajo de aceptarte y valorarte sigue siendo algo que solo puedes hacer tú.

Mi mejor consejo si estás pensando en operarte

Si pudiera dar un único consejo a alguien que está valorando hacerse un aumento de pecho sería este: infórmate bien, pero intenta no dejarte llevar por las historias más extremas que encuentres en Internet.

Cada recuperación es diferente.

En mi caso, la recuperación fue mucho más fácil de lo que esperaba, aunque también hubo pequeñas incomodidades de las que casi nadie habla y que habría agradecido conocer de antemano.

Precisamente por eso estoy compartiendo mi experiencia semana a semana: para mostrar una recuperación real, con sus limitaciones, sus sorpresas y también todo aquello que hizo que el proceso fuera mucho más llevadero de lo que imaginaba.

Nota sobre aumento de pecho y lactancia: Aunque me habéis preguntado sobre los efectos los implantes y especialmente si Preservé lo hace más fácil, en este artículo no hablo sobre la lactancia porque todavía no he pasado por esa experiencia. Cuando tenga información basada en mi propia vivencia actualizaré el blog con un artículo específico sobre este tema.

Si queréis más información sobre esta técnica de aumento de pecho he documentado todo el proceso en los siguientes posts:

  • Me operé el pecho despierta: ¿qué es la técnica Preservé de aumento de pecho?
  • Mi consulta para el aumento de pecho con técnica Preservé: todo lo que hablamos
  • Mi recuperación del aumento de pecho con técnica Preservé: día a día
  • ¿La técnica Preservé duele menos? Mi experiencia real
  • Mi antes y después del aumento de pecho con técnica Preservé
  • Preservé vs aumento de pecho tradicional: 3 razones por las que elegí Preservé
  • Mi experiencia completa con el aumento de pecho Preservé: desde la consulta hasta el resultado final

Hasta pronto, darlings.

Deliria Rose

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